Las mismas para cualquier comercio, sin módulos que pagás aparte. Estas son capturas reales de la app.
Efectivo, tarjeta con tu posnet, transferencia, dólares o cuenta corriente del cliente. Podés combinar métodos en una misma venta, y cada peso queda registrado por separado.

Cada producto con su stock, su precio y su ganancia real. Cargás mercadería sacándole una foto a la factura y Pequín la lee por vos. El stock se descuenta solo con cada venta.

Con MercadoPago integrado: cuando el cliente te transfiere a tu MercadoPago, Pequín espera el pago y te avisa apenas entra. Sin salir de la caja a revisar la app en el celular.

Al cerrar el día ves cuánto entró por cada medio de pago, cada uno por separado, y cuál fue tu ganancia real. Sin sacar cuentas a mano. La cuenta corriente de tus clientes queda aparte, ordenada.

Cobrás primero, facturás después. Cuando el cliente pide comprobante, lo emitís con un toque: Pequín se encarga del CAE y de la parte fiscal. Incluida en todos los planes, sin costo aparte.

Con MercadoPago integrado: el cliente escanea y paga con MercadoPago, MODO, Cuenta DNI o su billetera, y Pequín confirma el pago solo. La venta se cierra sin que tengas que revisar nada.

Escaneás con la pistola o con la cámara del celu, o buscás por nombre. El carrito arma solo el total. La venta es lo más rápido de la app — porque es lo que más hacés en el día.

Reportes, clientes, proveedores, promociones, tareas, usuarios y permisos. Todo en un solo lugar, ordenado, para que sepas cómo va tu comercio de un vistazo.

Cuando cargás una compra, Pequín te sugiere a qué precio vender cada producto. No lo inventa: cruza tu costo real, lo que cobran los súper del barrio (Precios Claros del Gobierno) y cómo es tu negocio. Y te muestra cuánto te queda de ganancia real en cada uno.

Pequín te separa el catálogo en tres: los que están en precio, los que te quedaron baratos y los que están caros. Y con un toque aplicás una estrategia a todos: aumentar por inflación, igualar al mercado, bajar para vender más o asegurar tu ganancia.

De un vistazo ves qué tenés que reponer ya (rojo), qué revisar pronto (amarillo) y qué está tranquilo (verde). Los límites los ponés vos por rubro, así el semáforo se ajusta a tu comercio.

Prestás con garantía o alquilás cobrando. Identificás al cliente por su DNI y controlás qué está afuera y en qué estado vuelve. Funciona sin internet — ideal para ferias y lugares sin señal.

Reservás un producto para un cliente y cobrás una seña como anticipo. El stock queda guardado y completás la venta cuando lo retira — con retiro programado.

Armás un presupuesto para el cliente y se lo mandás por WhatsApp o mail. Cuando lo aprueba, lo convertís en venta con un toque.

Subís el PDF o la planilla Excel de la factura, le sacás una foto a la factura o remito, la cargás a mano o anotás la materia prima. El sistema lee los ítems solo — vos revisás antes de confirmar.
